jueves, 14 de diciembre de 2017



TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA
                                                                   María S, Hernández

La construcción de la nueva universidad, en el marco del modelo de desarrollo sustentable  propuesto por la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO, 1998),  requiere de una toma de conciencia del mundo entero y de Latinoamérica sobre el derecho que tienen los universitarios de hoy en día y del futuro de una universidad autónoma, con diversificación de conocimientos, que les haga sentirse responsables del desarrollo socio económico y cultural de determinado país.
Sobre este aspecto, Fergusson y Lanz (2011, p.2), hacen referencia como uno de los aspectos claves de la crisis universitaria, la crisis del “episteme tradicional”, poniendo en discusión la crisis de paradigma y crisis universitaria, la cual, la plantea como “polos de un mismo fenómeno”, necesario de estudiar para precisar los nuevos modelos educativos y generar otras propuestas curriculares que enmarque la educación universitaria dentro del modelo presentado por la UNESCO. Al tal efecto, el autor plantea el conocimiento como un problema epistemológico del propio proceso de refundación universitaria acotando que “sin reforma del pensamiento no hay reforma universitaria”; es decir, que se debe considerar la forma como se difunde y concibe el conocimiento en este nuevo mundo o sociedad de la información que se está formando en toda sociedad, producto de los avances, sociales, políticos, tecnológicos, económicos, entre otros a los que se afronta en devenir de una comunidad, pueblo o nación.
En este particular, Fergusson y Lanz (ob.cit., pp. 3-13), hacen referencia a cinco planteamientos que explican la conexión entre la universidad, las lógicas socio-culturales-políticas y la crisis mundial, resaltando en primer término, la “Universidad y Sociedad”, que debe haber un sentido de pertinencia, donde la universidad  se sienta comprometida con la sociedad, asumiendo el reto de la vinculación social donde se refunde la idea de reproducción intelectual que vaya mucho más allá de la remodelación del paisaje epistemológico. El segundo planteamiento que hacen los autores, es respecto a la “Universidad y el mundo”, en el que resalta que la globalización en el campo de la educación superior, ha sido vista como una mercantilización de la misma bajo la visión de la “libre circulación de los conocimientos”, fundamentada en una voluntad de dominio de los países altamente industrializados. A tal efecto, precisa la mundialización en lugar de la globalización, entendida como el encuentro de civilizaciones y diálogo de saberes para que se potencie los acerbos cognitivos de los pueblos, donde, desde las universidades, las comunidades desarrollen sus culturas en condiciones de equidad y justicia social.
Otra de las tesis o planteamientos que hacen Fergusson y Lanz (ibídem), es la “Universidad y Reforma”, en el cual, distinguen la evaluación que deben hacer las universidades del mundo frente a los problemas que confrontan y los retos que la sociedad les afronta en el actual Siglo XXI, en lo que respecta a una estructura curricular que se ajuste a la realidad social de manera participativa y protagónica. En este punto, es necesario resaltar que en la Conferencia mundial sobre la educación superior, presentada por la UNESCO (ob.cit. s/n) se planteó como misión  de formar ciudadanos responsables capaces de atender las necesidades que les afronta el devenir de la vida, donde el aprendizaje permanente les permita participar activamente en sociedad para promover, conocimientos a través de la investigación, que les permita interpretar, comprender, y difundir los distintas saberes. De aquí, que las universidades tienen sus desafíos de emprender una transformación curricular donde se mantenga una ética, autonomía, responsabilidad y prospectiva de la verdadera y real transformación universitaria que se requiere en este siglo.
Por otra parte, la tesis planteada por Fergusson y Lanz (ibídem), sobre “La Universidad y el Estado”, revela la disyunción entre la normativa legal y la transformación universitaria que se requiere para este siglo, en el que insta al debate sobre las “leyes” de manera que provean los instrumentos que faciliten los cambios institucionales necesarios para  fortalecer la coyuntura de Estado-Gobierno- Universidad. En este sentido, se comprende, que la universidades deben generar espacios de discusión, donde se analice y discutan las diferentes ´leyes en correspondencia con la universidad que se quiere para contribuir de esta forma a la clarificación legal de una universidad refundada en autonomía y democracia participativa y protagónica.
Ahora bien, la quinta tesis de la que refieren Fergusson y Lanz (ídem), se centra en “la Universidad y la coyuntura”, es decir, plantea el cambio universitario centrado en el compromiso epistemológico, con una determinada visión académica de la educación, la ciencia y la tecnología, los saberes populares y la sociedad, destacando como elementos indispensables para dicho cambio, la pertinencia social, democracia, equidad, calidad e innovación, autonomía responsable, el ejercicio del pensamiento crítico, la formación integral, la educación humanística y ética, la educación a lo largo de la vida, los cuales desafían la reforma del pensamiento en las distintas universidades del mundo entero y del país.
En este sentido, los Artículos 3, 5, 6, 7, 8, y 9 establecidos por la UNESCO (ob.cit., p. s/n) en la Conferencia Mundial de la Educación Superior, sustentan la coyuntura que debe existir entre la universidad y la sociedad, es decir, precisan la misión de educar bajo una igualdad de acceso al campo universitario, donde se promueva el saber a través de la investigación en los ámbitos de la ciencia, el arte y las humanidades y se produzca una orientación del conocimiento a largo plazo, centrada en la pertinencia; así como también, se prevean las necesidades sociales y se refuerce o coopere el trabajo y el análisis de las necesidades sociales de determinada localidad.
Consecuentemente, para lograr el establecimiento coyuntural en las universidades, en lo que respecta la misión de la educación superior, es relevante considerar los aportes generados en la Conferencia Mundial sobre la Ciencia, realizada en Santo Domingo auspiciado por la UNESCO (1999, pp. 3-4), donde se señala que el conocimiento científico y tecnológico no ha sido distribuido equitativamente, visionándose como causa de la exclusión social, motivo por el cual, plantea la diversidad de la cultura como valor a preservar, que en palabras de Fergusson y Lanz (ob.cit.) vendría a ser la promoción de la pertinencia social en la generación de conocimientos científicos y tecnológicos y su debida formación en términos humanísticos.
Otro de los aspectos citados en Conferencia promovida por la UNESCO (ob.cit., p.5), que son de gran relevancia para propiciar la transformación de saberes en el ámbito universitario, es precisamente, la armonización de la ciencia, la tecnología y sociedad con los sistemas políticos y democráticos de cada país, para que éstos valoren y apoyen su propio desarrollo social y cultural  a través de la investigación.
Esto permite pensar, que desde las universidades se debe generar, como lo plantea la UNESCO (ibídem.), la “Ciencia para todos”, es decir, propiciar la sociedad del conocimiento, que estimule la creación científica y viabilice el desarrollo sostenible en la sociedad del presente siglo; donde la democratización de la ciencia, permita, ampliar el número de personas que se benefician de la ciencia, la expansión de la misma a otros campos sociales y culturales y su control y orientación social en función de aspectos morales y políticas colectivas.
Generalizando, los planteamientos hechos por Lanz (ob.cit.), y la UNESCO, permiten interpretar que la brecha de la transformación universitaria, requieren no solo del cambio administrativo y curricular que pudiera ser desarrollado por determinados entes, sino que, se hace indispensable generar la capacidad de resolver los problemas básicos de acceso, equidad, calidad y recursos financieros, enmarcados en un nuevo contexto social, político y económico que permitan diversas formas de producir conocimientos y se tomen en cuenta elementos subyugados por la racionalidad científica, para que en dichos ámbitos se de inicio a un aprendizaje de por vida, donde la alternativa de estudio y trabajo constituyan la esencia de la nueva sociedad de aprendizaje continuo; dicho en otras palabras, que genere la universidad  que se requiere en el presente Siglo XXI.







REFERENCIAS

Fergusson, A.; Lanz R. (2011). La transformación universitaria y la relación universidad-estado-mundo. Observatorio Internacional de Reformas Universitarias. ORUS-VE, junio 2011. Mimeo

UNESCO (1998).Declaración mundial sobre la educación superior en el siglo xxi: visión y acción y marco de acción prioritaria para el cambio y el desarrollo de la educación superior. Conferencia Mundial sobre la Educación Superior. 9 de octubre de 1998. Mimeo

UNESCO (1999). La Ciencia para el Siglo XXI. Una visión y un marca para la acción. Reunión Regional de consulta de América Latina y el Caribe. Conferencia Mundial sobre la Ciencia, Santo Domingo, República Dominicana. 10-12 de marzo de 1999. Mimeo











PLANTEAMIENTO EPISTEMOLÓGICO DE LA INTERDISCIPLANIERIDAD



MARIA S, HERNANDEZ

  PLANTEAMIENTO EPISTEMOLÓGICO DE LA INTERDISCIPLANIERIDAD

La fundamentación epistemológica, implica las proposiciones o argumentos que precisan los principios, fundamentos, supuestos, o tesis primarias  al momento de construir una teoría; en este sentido, para explicar el episteme de la interdisciplinaridad, se partiría de la postmodernidad con el principio de que no es posible abordar desde las disciplinas particulares la complejidad de la realidad, planteando con esto, la necesidad de estudiar los problemas de manera compleja, donde se considere, además de la realidad natural, la social; pues, tal como lo plantea " Morín.(1994: 421), la complejidad aparece cuando hay a la vez dificultades empíricas y dificultades lógicas, revelando con esto abordar las situaciones complejas de manera holística en integral.
A tal efecto, (Ander-Egg. (1999) precisa que: “Lo sustancial de éste concepto es la idea de interacción y cruzamiento entre disciplinas en orden a la comunicación de conocimientos" (p.31)  No obstante, se debe plantear que la interdisciplinariedad nace en la antigüedad, cuyo término fue desarrollada por el sociólogo Louis Wirtz y habría sido oficializado por primera vez en 1937, pero es a partir de la segunda mitad del siglo XX, que adquiere su renovado impulso por la creciente complejidad de los problemas que se presentan y por  la necesidad de estudiarlos de manera integrada.
En este sentido, la interdisciplinariedad, desde el punto de vista epistémico, es un término utilizado por los especialistas con diversos significados y matices, de los cuales a continuación se precisan los siguientes:
Guy Michaud, en 1970, precisa que, es una actitud de espíritu, mezcla de curiosidad, apertura, sentido de aventura y de descubrimiento y es también, intuición para descubrir las relaciones existentes que pasan inadvertidas a la observación corriente.
Jean Piaget, (1970), corresponde a una búsqueda de estructuras más profundas que los fenómenos y esté diseñada para explicar estos”.
Guy Berger, (1975), Comprender etimológicamente esta palabra es hacer comprender, poniendo en una perspectiva adecuada, el denominador común a todas las disciplinas: las leyes estructurales de la vida”.
Erich Jantsch, (1980), es un enfoque destinado a descongelar parcialmente el mundo y a conectar los “hoyos” de las disciplinas.
Alvarina Rodríguez, (1985),es una condición didáctica, un elemento obligatorio y fundamental que garantice el reflejo consecutivo y sistémico en el conjunto de disciplinas docentes, de los nexos objetivamente existentes entre las diferentes ciencias.
O.Gasca (1986), es un enriquecimiento innovador dirigido a superar un saber fragmentado”...”es una combinación ordenada de disciplinas y ciencias.
UNESCO, (1987),  comprende el encuentro y la cooperación entre dos o más disciplinas, cada una de ellas contribuyendo (a nivel teórico o de investigación empírica) con sus esquemas conceptuales propios, su manera de definir los problemas y sus métodos de análisis.
V. N. Fedarova, (1989), comprende la relación entre las asignaturas, representa el reflejo en el contenido de las mismas de todas las interrelaciones dialécticas, las cuales actúan objetivamente en la naturaleza y son conocidas por las ciencias actuales.
Miguel Fernández, (1994), es una manera de pensar, un hábito de aproximación a la construcción de cualquier tipo de conocimiento.
Fernández P (1994), “la interdisciplinariedad no es un diseño de contenidos mezclados en un currículo, sino como objeto curricular, es una manera de pensar, es un hábito de aproximación a la construcción de cualquier conocimiento, que al ser método didáctico, deviene método del estudiante.
Jorge Fiallo, (1996),  es una vía efectiva que contribuye al logro de la relación mutua del sistema de conceptos, leyes y teorías que se abordan en la escuela, así como un sistema de valores, convicciones y de relaciones hacia el mundo real y objetivo en el que corresponde vivir y, en última instancia, como aspecto esencial, permite desarrollar en los estudiantes una formación laboral que les permita prepararse plenamente para la vida. se podrá hablar de integración de los conocimientos y el desarrollo de habilidades.
Carlos Vigil, (1996), es el eje metodológico de la integración.
 Marcos Villera, (1996),  implica una permeabilidad trabajada entre las disciplinas.
Bruno Podestá (1997), se proyecta hacia los problemas globales y de integración en la sociedad de América Latina.
Teófilo Rodríguez, (1997), es no solo un criterio epistemológico, es un sistema instrumental y operativo, sino una forma de vida, una manera de ser.
 Norberto Valcárcel, 1998, En la Educación Avanzada constituye el soporte básico de su didáctica como consecuencia de establecer la cooperación entre los procesos: didácticos, docentes e investigativos para el tratamiento y solución de un problema científico-profesional: la enseñanza integrada de las ciencias.
M. Suárez (1998), da a conocer algunas de las vías posibles mediante las cuales se puede desarrollar un mejor trabajo interdisciplinario en el área de Humanidades.
Quijano Hernández y Bohórquez González (1998), en sus estudios sobre la investigación interdisciplinaria, dan a conocer algunas propuestas tipológicas de interdisciplinariedad.
Álvarez Pérez (1999), explica cómo, a través de la asignatura de Matemática, en correspondencia con otras asignaturas, fundamentalmente la Física, pueden desarrollarse actividades integradoras en el área de Ciencias Naturales.
 Fernando Perera, (2000),  es la interacción entre dos o más disciplinas, producto de la cual las mismas enriquecen mutuamente sus marcos conceptuales, sus procedimientos, sus metodologías de enseñanza y de investigación.
Maris Giordanis (2000), en su trabajo “La dimensión interdisciplinaria en prácticas pedagógicas en las escuelas”, muestra cómo se pueden implementar las prácticas interdisciplinarias.
Resumiendo, han sido diversos los aportes que han permitido el episteme de la interdisciplinariedad como ciencia, los cuales tratan los puntos de encuentro y cooperación de las disciplinas, la influencia que ejercen unas sobre otras desde diferentes puntos de vista, permitiendo comprender que los conocimientos son abordados de modo integral donde promueve el desarrollo de nuevos enfoques metodológicos para la resolución de problemas. Así por ejemplo, de las relaciones de la electricidad y la química, surge la electroquímica; de las relaciones de la electricidad y la química, la electroquímica; de la relación de la termodinámica y la electroquímica, la íntima imbricación de la física y la química: Fisicoquímica. Y de las relaciones de la química y la biología, surgirá la Bioquímica.


 Referencias


Tamayo y Tamayo, Mario: Diccionario de la investigación científica, 2ª ed., Limusa, México. 2004. 172 p. ISBN 978-968-1

lunes, 10 de marzo de 2014

Redes sociales - UNY: Bienvenidos a mi blogger

Redes sociales - UNY: Bienvenidos a mi blogger: Este blogger se ha diseñado con la intención de compartir información sobre las redes sociales y toda herramienta que ayuden a comprender y ...

domingo, 3 de febrero de 2013

Cronograma de Entrega:


Ojo las fechas precisas (día especifico hora y lugar de encuentro) las fijaran por Colectivos de Investigación:

Del 4-2-13 al 8-2-13: Entrega de la Matriz de Proyecto Individual, Planillas de Inscripción, caracterización del Colectivo y demás planillas del tutor y documentos (curriculum, fondo negro etc), ante los Coordinadores de los Colectivos.

Del 13-02-13 al 18-02-13: Realización de Matriz del Colectivo y Organización de los Comités de Proyecto de Cada Estudiante a los fines de que se reúna el colectivo y se faciliten el digital y físico de los curriculums de los integrantes del Comité de Proyecto de cada uno de los estudiantes.

Del 19-02-13 al 23-02-13: Organización del Colectivo de todos los documentos a consignar ante la Coordinación Estadal de Estudios Avanzados, tomando en consideración que deben realizarse en orden tres carpetas con TODA la Documentación Individual y Colectiva, debe quemarse un CD e igualmente enviar al correo electrónico de martha_hernandez@hotmail.com, teniendo en cuenta que alguna documentación debe ser escaneada (la que lleva firma).

Martes 26-02-13: Entrega formal con acta por parte de los Coordinadores (estudiantes) del Colectivo de Investigación ante la Coordinación  Estadal UBV, en la sede de la UBV-San Felipe de 9:00am  a 12:00 m, de las tres carpetas contentivas de todo el material solicitado tanto individual como colectivo de los participantes.

Jueves 28-02-13: Envió por parte de la Coordinación Estadal IEA al Comité Académico Noroccidental de Estudios Avanzados (Falcón).

Coordinadores de Colectivo:

Gestión Pública: Dr. Trino Barreto y Licda. Thais Chirinos.

Organización Comunitaria: Dr. Leonardo Salazar y Prof. Claudia Orozco y Luis Sierra.

Innovaciones Educativas: Dra. Bolivia de Castillo y Prof. María Soledad de Hernández

En contacto permanente. Martha

lunes, 7 de enero de 2013

La tecnología efímera
 Cuando hablamos de innovación tecnológica estamos hablando de cambios sociales  anteriores o posteriores a ella, y al hablar de cambios sociales estamos hablando de permanentes procesos de modernización, de tal manera que no parece posible hoy cerrar el ciclo triangular del cambio (cambio 1/innovación/cambio 2) sin clausurar la historia humana.
Pero el tema de la modernización entendida como cambio permanente puede constituirse en una  cuestión frecuentemente anómala en la civilización avanzada del conocimiento y de la información, al punto de poderse hablar ya de tecnologías efímeras o, dicho más expresivamente, de una auténtica chatarrería tecnológica (la falta de atención al cliente, de repuestos, de redes reales de mantenimiento, etc, convierten a muchos productos de la panoplia tecnológica en chatarra inmediata) formada tanto por el instrumental permanentemente superado como de aquel otro que es redundante. Esta última tecnología redundante comienza a ser un problema: hablamos de redundancia cuando las innovaciones no son tales y no vienen a cubrir una demanda, sino a explotar un mercado creado por la innovación real.
Por otra parte, la introducción de tecnologías innovadoras, también en los países avanzados,tropieza con la cuestión de los cambios previos no realizados (cambios de aprendizaje, cambios de mentalidad, de cualificación), y no es infrecuente el espectáculo de medios técnicos no utilizados, como se puede observar en los citados sótanos de los hospitales y en otros lugares.
El llamado "milagro europeo" (Jones, 1990) que convirtió a Europa en la vanguardia de la modernidad estuvo fundado en un ecosistema que permitía el intercambio, y esto parece una condición indispensable de la modernización tecnológica, constituyéndose en condición política actual para los países subdesarrollados: la consolidación de un sistema de comunicaciones e intercambios que haga posible la difusión y el avance común. La actual situación mundial no nos permite ser del todo optimistas, pero ese es el camino en las regiones más atrasadas que todavía viven enfrentamientos y desencuentros constantes, siendo su afán comunitario todavía un momento retórico en el proceso de ecosistematización. Decía Jones: "En Europa, incluso dentro del avanzado sector noroccidental, el crecimiento resultante tuvo un carácter abiertamente regionalista; pero a diferencia de Asia existió, en lo esencial, una comunidad tecnológica, un sistema en el que el cambio en un célula tendía a comunicarse a las restantes. Las conexiones culturales y la naturaleza competitiva del sistema de estados favorecieron un intercambio continuo y la `difusión de estímulos', lo que significaba que si un problema se resolvía en un país se suponía que podría resolverse en otro" (87). Me parece un planteamiento correcto y sugerente que debería ser tenido en cuenta a la hora de preparar el camino de la introducción de nuevas tecnologías en las regiones subdesarrolladas, tan alejadas aún del problema que generan o van a generar en los países avanzados o semiavanzados la introducción constante de innovaciones, con los cambios sociales profundos y posteriores. Tan alejadas también estas regiones de los derechos civiles básicos y de las "titularidades" (v. Dahrendorf, 1990) que dan acceso a los individuos a la provisión regulada de sus necesidades.
Estos cambios de los países avanzados son conocidos en su proyección presente sobre la estructura social, como nos sintetiza Michel Crozier siguiendo en parte una conocida propuesta de Daniel Bell: "El paso a una economía de servicios, o más bien, a una sociedad postindustrial, es espectacular. Este paso se caracteriza por una concentración de los empleos en los servicios más diversos (por oposición a la industria y la agricultura) y por la dinámica de la alta tecnología (por oposición a la dinámica de la producción de masa vinculada al consumo masivo). Es muy rápido, más rápido que el gran movimiento del siglo XIX que llevó a las masas campesinas a abandonar la tierra para ir a trabajar a las fábricas. Los empleos en la industria disminuyen a una media del 1.5% anual desde hace quince años, y los empleos más específicos de obreros manuales sin cualificar, del 2.5% anual...Destruye la lógica de la estandarización, de la reglamentación y de la jerarquía. La orientación predominante hacia los servicios obliga a preocuparse del cliente y a privilegiar la calidad del servicio que se le proporciona. Obliga a tener en cuenta la relación humana que se establece con él y destruye la lógica imperativa de la producción en masa, que sólo podía funcionar por la imposición coactiva de la conformidad a la norma y gracias al peso del orden jerárquico.
Esta lógica no se abandona, ciertamente, de golpe y en todo. Seguirá predominando en muchas actividades durante largo tiempo, pero comienza ya a dejar lugar a otras concepciones, más adaptadas a la realidad, del trabajo y del sistema de relaciones. En este nuevo sistema social post−industrial, el recurso humano es fundamental para el éxito económico. Es este recurso el que marca la diferencia y no ya, como anteriormente, la posesión de las materias primas, como en el siglo XIX, o del capital organizativo y financiero, como en el XX. No quiere decir esto que estas bazas desaparezcan, sino que no son utilizables si no hay recursos humanos suficientes, mientras que la existencia de recursos humanos permite adquirir muy rapidamente los otros" (Crozier, M., 1989, pp. 28−29).
Vivimos probablemente la segunda ruptura industrial, expresión de Piore y Sabel (1990), y estamos entrando en la sociedad programada de que habló Alain Touraine (1989, p. 81: "Vemos constituirse bajo nuestros ojos sociedades más allá de las sociedades industriales, a las que he llamado programadas, y cuyas inversiones principales se dirigen hacia la producción y la difusión en masa de bienes simbólicos, bienes culturales, información, representación, conocimiento, que actúan no ya solamente sobre la organización del trabajo, sino sobre los fines de la actividad y así pues sobre la misma cultura"), y esto significa, de ser correcto el diagnóstico, que los modelos tradicionales de producción en serie van a ser desplazados (ya lo están siendo) por una especialización flexible de base informática, cuyo carácter maleable (v. Piore y Sabel, o. cit, p. 376) le permite una mejor adaptación a la demanda y unas posibilidades de reconversión constante. En mi criterio, estas ventajas adaptativas podrían estar generando ya, como contrapartida, un exceso de chatarra tecnológica y un consumo excesivoe irreal, cuya caída podría generar importantes desequilibrios y provocar, a su vez, cambios en el sistema tecno−industrial vigente o en curso de formación. La introducción masiva de la informática, y la posibilidad de concretar las constantes innovaciones teóricas y convertirlas en innovaciones tecnólógicas plenas, adaptándolas a la demanda, está provocando una aceleración de los procesos tecno−industriales y una tecnología efímera y redundante que puede provocar crisis constantes por saturación económica negativa o claudicación de la demanda, con la inestabilidad industrial consiguiente. La velocidad de los procesos tecnológicos podría no ser homogénea con los cambios sociales necesarios para acogerlos, y en este caso entraríamos en una crisis de adaptación no ya de la tecnología a la sociedad, sino de la sociedad a la tecnología, con problemas de diversa índole difíciles de prever.
CAMBIOS TECNOLOGICOS Y CAMBIOS CULTURALES
Parece que asistiéramos a la disoluciónde la ciudad industrial moderna y a la emergencia de la ciudad informacional, como ya se le está denominando a la urbe de los países avanzados (v. Bouza, F., 1992), inserta en un complejo sistema mundial de ciudades de vanguardia en la circulación financiera, cultural y de información, ciudad que requiere, para su análisis, una refundación hasta de la misma sociología, cuya razón fundante fue la antigua sociedad industrial que ahora remite (En palabras de Carlos Moya −1977, p.19− :"Los límites mitológicos de la Razón Sociológica contemporánea sólo devienen manifiestos cuando se
descubren sus orígenes en la secularización de la Teología Política como específicamitología del imperio de la ciudad, que ahora deviene capital y centro carismático del Estado Nacional
, sus súbditos o ciudadanos")
Otras sociedades han vivido recientemente, y siguen viviendo, la crisis básica y previa a las nuevas innovaciones. Lo que fue la Unión Soviética hizo crisis, entre otras importantes razones, por desadaptación tecnológica. Manuel Castells (1991, pp. 3−4), que viene analizando la evolución de la Ex−Unión Soviética, ha podido constatar, en su opinión, que "el elemento desencadenante de la crisis del sistema soviético no fue económico propiamente dicho, sino tecnológico. No es casual que el retraso fundamental de la Unión Soviética se produjera en una década (1975−1985) en la que tuvo lugar la plena difusión de las nuevas
tecnologías microelectrónicas e informáticas en el mundo. La aceleración del progreso tecnológico evidenció de forma espectacular que, tal y como señalara Marx, la organización social puede ser un freno decisivo al desarrollo de las fuerzas productivas, aunque la ironía histórica verificó dicha hipótesis en relación con el estatismo comunista. Por razones profundas, ligadas sobre todo a la absorción de la ciencia y la tecnología en el agujero negro del complejo militar−industrial y a las características sociales de la generación y difusión de las tecnologías de información, la Unión Soviética acumuló en pocos años un retraso decisivo en microelectrónica, informática, telecomunicaciones e ingeniería genética, es decir, en los campos clave de la nueva infraestructura tecnológica mundial". Es difícil precisar el exacto papel de la crisis tecnológica en el derrumbe soviético, pero sin duda ocupó un importante lugar, tanto como concausa como, también, efecto de otros déficits interactuando con las variables concurrentes en el proceso de claudicación del sistema.
La revolución cultural que está generando la transformación del sistema tecnológico, con sus crisis de jerarquizaciónen la organización, el incremento (o decremento, según sectores y fuentes de investigación) de la iniciativa personal y la velocidad de adaptación, entre otras cosas (v. Crozier, o. cit; VVAA, 1985; y R. Rice y otros, 1984; y J. Reese y otros, 1982), produce, a su vez, un modelo de empresa que no encaja en los paradigmas clásicos de gestión empresarial, al tiempo que las transformaciones sociales que afectan a la vida cotidiana crean una crisis constante de representación en las organizaciones de interés, como partidos y
sindicatos, que frecuentemente no adaptan sus estructuras y sus puntos de vista a la nueva situación. Mi trabajo sobre sindicatos me he llevado a concluir que entreestas organizaciones y el mundo externo existe una barrera de difíl superación (V. Bouza, F. 1991 y 1993), barrera cultural que expresa en su solidez las dificultades que plantea la desestructuración del mundo industrial clásico que ahora parece concluir. No podemos ser abolutamente optimistas antes estos cambios acelerados que se vienen produciendo: existen demasiadas fracturas entre el mundo cotidiano y la realidad tecnológica, así como entre el mundo de las organizaciones y todo lo que está ocurriendo; también hay una tendencia a la concentración económica que, de arrastrar consigo la concentración informativa, podría dificultar el ejercicio del intercambio libre entre las gentes y entre las naciones. Un grado tal de desestructuración y a tal velocidad probablemente no lo ha vivido jamás el hombre: en estas condiciones, la emergencia de populismos regresivos, una cierta nostalgia del pasado, la tentación de resolver los problemas mirando atrás, y todo lo que pudiera limitar la angustia colectiva que los cambios producen, es una opción posible con graves repercusiones políticas sobre el grupo humano. Hace tiempo que algunos analistas vienen insistiendo con rigor en los diversos problemas planteados por "el impacto social de las modernas tecnologías de la información" (v. J. Reese, H. Kubicek, B.−P. Lange, B. Lutterbeck, U. Reese, 1982), o de otras tecnologías, y es preciso escuchar algunas de sus ideas, porque el rostro de la modernización tecnológica es poliédrico y complejo: a las crisis económicas de toda transición pudieran unirse las crisis políticas, y sólo un control regular del proceso y la labor pedagógica de los medios de comunicación podrían embridar un proceso que no es tan sencillo como a veces queremos
creer: una forma de vida inmmemorial está desapareciendo, y la revolución tecnológica que no empuja hacia adelante contiene también estímulos regresivos, tanto puramente objetivos y medibles, como las dificultades que plantea la permanente reconversión tecnológica al mercado de trabajo, como subjetivos y no muy cuantificables, como aquellos que nos llevan a mirar hacia atrás con más nostalgia que ira. De las deficiencias del mercado de trabajo y de la nostalgia colectiva hacia el supuesto paraíso perdido proceden los aspectos más sombríos del aún vacilante cambio social en curso: nosotros apenas hemos cambiado, y ese es el mayor
riesgo de un proceso que ya parece imparable.

 
Tomado de Fermín Bouza: INNOVACION TECNOLOGICA Y CAMBIO SOCIAL
bouza ccinf.ucm.es
http://www.ucm.es/info/socvi/BOUZA/NUEVA1/Textos/innova.pdf